Kazajistán reúne a líderes religiosos y políticos contra el terrorismo

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James Russo

Astaná, 31 may (EFE).- Líderes religiosos y políticos de varios países del mundo denunciaron hoy en Kazajistán el terrorismo llevado a cabo en nombre de Dios y defendieron el diálogo interreligioso como un arma poderosa en la lucha contra la violencia terrorista.

El presidente del Senado kazajo, Kassym-Jomart Tokayev, leyó un mensaje del presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, durante la inauguración de la conferencia "Religión contra el terrorismo" celebrada en el Palacio de la Paz y la Reconciliación de Astaná.

"Hoy en día, la amenaza del terrorismo ha cambiado radicalmente nuestro concepto de seguridad internacional. El terrorismo no distingue fronteras ni divide a los países en ricos y pobres. Todavía no tenemos una solución única y universal para contrarrestar este peligro, por lo que debemos redoblar nuestros esfuerzos para resistir dignamente a esta amenaza global", dijo Nazarbáyev.

"Para dirigir nuestros esfuerzos a la eliminación de la base ideológica del terrorismo es crucial ampliar y mejorar la calidad de la educación de los políticos, los maestros espirituales, los líderes de opinión y los medios de comunicación", añadió el presidente.

La conferencia se llevó a cabo como parte de la implementación de las iniciativas en la lucha contra el terrorismo internacional esbozadas por Kazajstán en la 70º sesión de la Asamblea General de la ONU de 2015.

A la conferencia asistieron 63 delegados, en representación de la ONU, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y de confesiones religiosas, como el Islam, el cristianismo, el budismo, el judaísmo, el hinduismo o el taoísmo.

"El extremismo y el terrorismo no están relacionados con una religión o grupo étnico específico. Sin embargo, los extremistas, que se ocultan detrás de postulados religiosos y participan en delitos de sangre, retratan la religión islámica como fuente de amenazas y peligros globales", comentó Yerzhan Mayamerov, muftí supremo de Kazajistán.

Amal Abdulla Alqubaisi, presidente del Consejo Nacional Federal, UAE, pidió a los líderes religiosos y políticos la formación de un frente unido en esta guerra.

"No existe el Islam moderado y el Islam extremista. Solo hay un Islam y ha sido secuestrado por militantes violentos. Necesitamos dar seguimiento a nuestras palabras con hechos. La humanidad es lo que está en juego en esta guerra", dijo Alqubaisi.

El presidente del Senado kazajo advirtió de una "expansión del arsenal de métodos y formas de la actividad terrorista".

"Los grupos radicales han logrado una financiación estable y están utilizando eficazmente las tecnologías modernas y afirman abiertamente que tienen una estructura cuasi-estatal", señaló.

Según Tokayev, que también es presidente de la Secretaría del Congreso de los Líderes de las Religiones Mundiales y Tradicionales, "es necesario pasar de las prácticas de terrorismo de localización a una estrategia integral para su eliminación".

El senador kazajo observó además que la sociedad, en especial los medios de comunicación, debe "presionar para la adhesión a las normas éticas para evitar la incitación al odio religioso".

"Debemos encontrar una posición común de condena a los actos de los anti-religiosos extremistas que insultan los sentimientos de los creyentes", dijo Tokayev.

"El extremismo es el enemigo de la humanidad. La violencia provoca que uno pierda la conexión con Dios", agregó Mohammad Hassan Aboutorabi Fard, vicepresidente primero del Parlamento de Irán, quien dijo que su país es el principal blanco de la violencia extremista y se comprometió a "mantener la diversidad (religiosa) en Irán".

"Una pequeña minoría ha secuestrado los verdaderos principios del Islam. No se debe permitir que Daesh y organizaciones similares, que tanta miseria están causando en Oriente Medio y África, dominen la imagen del Islam", dijo Mohamed Sheikh, el primer miembro musulmán de la Cámara de los Lores designado por el Partido Conservador británico.

La mayoría de los delegados se expresaron en la misma línea y defendieron que el diálogo interreligioso e interparlamentario es un arma clave en el largo proceso de eliminación de las frustraciones sociales que ayudan a generar el radicalismo.
Imagen: Foto Archivo

El ministro español de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, afirmó hoy en Astaná que España es un "socio fiable" para Kazajistán y puso en valor la experiencia y liderazgo de las empresas españolas para los proyectos que serán puestos en marcha en este país de Asia Central.

García-Margallo pronunció estas palabras durante la inauguración del foro empresarial España-Kazajistán que se celebra hoy en Astaná, la capital del país centroasiático, al que asistió junto al ministro kazajo de Inversiones y Desarrollo, Asset Issekeshev.

Con el fin de apoyar la posición de las empresas españolas que ya operan en este país y de favorecer el inicio de actividades por parte de otras que han mostrado interés, el titular de Asuntos Exteriores destacó la posición estratégica de España como miembro de la UE, puente entre Europa y África y clave en América Latina.

Aseguró que las empresas españolas son líderes en energía, infraestructuras, transporte, medio ambiente, automoción y banca y que pueden aportar su experiencia a Kazajistán.

Puso como ejemplos de proyectos internacionales en los que participan empresas españolas el tren entre la Meca y Medina, el canal de Panamá, la nueva terminal del aeropuerto de Heathrow en Londres, el puerto de Mónaco o el metro de Lima.