Ruta de la Seda llama a la paz entre islám, judaísmo, budismo y cristianismo

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Valencia, 10 jun (EFE).- Más de 80 autoridades, embajadores y representantes de los 40 países que forman parte de la Ruta de la Seda han participado hoy en Valencia en una llamada conjunta a la oración (multaqa) por la paz de las cuatro principales religiones de la ruta: cristianismo, islamismo, judaísmo y budismo.

Este encuentro religioso ha tenido lugar en el Museo San Pío V, en el marco del segundo encuentro mundial de la plataforma digital Ruta de la Seda, que organiza la Unesco desde el pasado miércoles hasta el próximo domingo.

El secretario autonómico de Turismo, Francisco Colomer, ha dado la bienvenida a los asistentes y ha destacado la capacidad del pueblo valenciano para ejercer de anfitrión.

Sobre el proyecto de la nueva Ruta de la Seda ha indicado: "históricamente hemos sido capaces de gestionar nuestras diferencias con violencia, pero podemos hacerlo de otra manera, hemos de buscar en el acervo de nuestras culturas".

"En el lenguaje encontramos conceptos como cruzada, guerra santa, pueblo elegido, pureza de sangre, inquisición o xenofobia, pero también es posible explorar en las mismas culturas y encontrar nociones como pacto, armonía, concordia o mestizaje. Hemos de poner el acento en la mejor versión de la condición humana", ha apuntado Colomer.

"Hemos de rescatar historias -ha agregado- para el optimismo, como la de la Escuela de Traductores de Toledo, la del Imperio Otomano que toleraba a judíos y cristianos, o la del Al-Andalus, que más allá del mito significó la cultura más avanzada del mundo durante medio milenio".

"La Ruta de la Seda significa el sueño de unir oriente y occidente, una idea bella, necesaria y urgente; y viendo lo que sucede en el Mediterráneo, esas heridas abiertas, necesitamos un médico que las cosa con hilo de seda, puede que la respuesta esté en la seda", ha concluido.

En declaraciones a EFE, el embajador de Kazajistán en España, Bakyt Dyussenbáyev, ha explicado que "la Ruta de la Seda fue un fenómeno económico, político, cultural e incluso religioso del que podemos aprender varias lecciones".

"La primera de ellas es lo que hoy llamamos libre comercio o mercado común, que ya existió hace cientos de años y que hoy no sería posible. No podríamos transportar y vender mercancías asiáticas en Europa", ha opinado.

"Otra lección -ha añadido-, también muy importante en la actualidad, es la de la paz y tolerancia, especialmente en el momento actual, con tanta violencia y odio, porque las ciudades de la ruta fueron espacios de paz y tolerancia, donde gente de diferentes culturas y religiones podía trabajar y vivir sin problema, en un ambiente de tolerancia".

El primer teniente de alcalde de Valencia, Joan Calabuig, ha reiterado la "voluntad de acogida" de una ciudad que "mantiene sus puertas abiertas", porque "la convivencias y el intercambio enriquece y hace progresar a los pueblos".

Asimismo, ha invitado a los participantes en el encuentro a visitar la Lonja de la Seda y ha explicado que este tejido "está vivo" y alcanza su máximo esplendor cada mes de marzo con la festividad de las Fallas, cuando se lucen "unos diseños magníficos de gran calidad".

En el acto de recepción también ha intervenido el director del museo San Pío V, José Ignacio Casar, quien ha subrayado el valor simbólico del encuentro religioso celebrado en sus instalaciones y ha coincidido con Colomer a la hora de poner el foco en "las situaciones de expulsión y desarraigo que se dan actualmente en el Mediterráneo".

"La Ruta de la Seda no fue sólo negocio, sino también cultura y convivencia en un mismo espacio geográfico", ha añadido.

Tras los rezos y un breve encuentro diplomático, los participantes han asistido a una conferencia del exalcalde de Roma Francesco Rutelli sobre el legado de la Pax Romana y otra de la profesora de la Universidad Fernando Pessoa de Oporto, Nadine Trigo, sobre "Las encrucijadas ibérico-portuguesas y los océanos".

El Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (Muvim) acogerá mañana la sesión de clausura de este segundo encuentro mundial de la plataforma promocional de la Ruta de la Seda con una conferencia en la que participarán, ente otros, el ex director general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza.
Imagen: Foto Archivo

El ministro español de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, afirmó hoy en Astaná que España es un "socio fiable" para Kazajistán y puso en valor la experiencia y liderazgo de las empresas españolas para los proyectos que serán puestos en marcha en este país de Asia Central.

García-Margallo pronunció estas palabras durante la inauguración del foro empresarial España-Kazajistán que se celebra hoy en Astaná, la capital del país centroasiático, al que asistió junto al ministro kazajo de Inversiones y Desarrollo, Asset Issekeshev.

Con el fin de apoyar la posición de las empresas españolas que ya operan en este país y de favorecer el inicio de actividades por parte de otras que han mostrado interés, el titular de Asuntos Exteriores destacó la posición estratégica de España como miembro de la UE, puente entre Europa y África y clave en América Latina.

Aseguró que las empresas españolas son líderes en energía, infraestructuras, transporte, medio ambiente, automoción y banca y que pueden aportar su experiencia a Kazajistán.

Puso como ejemplos de proyectos internacionales en los que participan empresas españolas el tren entre la Meca y Medina, el canal de Panamá, la nueva terminal del aeropuerto de Heathrow en Londres, el puerto de Mónaco o el metro de Lima.